Blogia
the_dreaming

Nuala

Mutaciones

En la ducha, mientras aclaraba el jabón que cubría mis ojos cerrados, entre mis dedos se escurría a churretones mi rostro de ceras Plastidecor, que desapareció por el desagüe en unos instantes. Y aún no me he mirado al espejo para saber que había debajo.

Gatos que bailan

Estoy jugando con el Photoshop y hago una pausa para fumarme un pitillo por la ventana. La mirada siempre se posa sobre algo. Ayer era el cielo, que en ese momento que aquí llamamos entre lusco y fusco, se convirtió por unos instantes en un mar esmeralda en el que el verde más oscuro de una nube ocultaba un banco de peces de agua.Y la luna, esa mentirosa, asomaba su cuerno burlona.

Hoy mi gato callejero favorito, artista de la improvisación, no bailaba claqué en el felpudo del chalet de enfrente. En su lugar ha tenido a bien hacer unos espectáculos circenses (alehop) y después un poco de breakdance, interrumpido de vez en cuando para sentarse y mirarme. Y escuchar en el silencio que reina en la calle la música que sale por mi ventana, entremezclada con mis caladas. Y los dos nos miramos y escuchamos el Breathless de Nick Cave. Y creo que a él también le gusta.

Y pienso que el otro gato, el que cavaba una zanja en el jardín, ya habrá llegado a las antípodas y estará viendo a otra gente que fuma por la ventana, y escucha música mientras mira cómo los gatos bailan.

Noche de Reyes

A las 12 en punto de la noche en esta casa se abren los regalos. Es una tradición familiar que se basa en que mi hermano y yo somos demasiado impacientes y queremos ver YA la cara de los demás al abrir los regalitos que hemos preparado para cada uno de ellos. Mi madre, eterna insatisfecha, por sistema siempre se queja de los suyos (¿por qué me habéis comprado esto? ¡bah!¡pues vaya mierda!), mi padre sin embargo siempre está encantado con lo que sea (ah, pues habéis acertado, que esto sí que me hacía falta). Supongo que lo que realmente importa es el cariño que hemos puesto en cada regalo, independientemente de si el que lo recibe lo aprecia o no.

Mi hermano, que es especialista en hacer regalos desconcertantes (pero con los cuales se ríe uno) me ha regalado entre otras cosas una agenda del 2005, con una nota que dice "Para que hagas planes para el 2005 y logres cumplirlos". Me ha hecho sonreír. Me parece que no le he contado que ya no hago planes.

Inauguramos el roscón, mi hermano me pone la corona y me paseo por el salón con gran pompa, mientras él me hace fotos. Se forma un pequeño jolgorio cuando mi padre encuentra la sorpresa (mi hermano repite: ¡eso es suerte para todo el año, papá!), una pareja de novios de porcelana que casi decapita con el cuchillo, me pregunto si eso significará algo. :D

Después mi padre hace una especie de brindis con el colacao, para que el año que viene estemos abriendo regalos todos juntos otra vez, y dice eso de que a ver si para entonces tiene un nieto. Me río y le recuerdo que eso significa que tengo tres meses para quedarme embarazada de vaya usted a saber quién, o que mi hermano tiene que irse aplicando también con otra vaya usted a saber quién.

Y esta mañana, entre el debris de papel de regalo, decido que ya es hora de que actualice esto, deje de esperar cosas que no van a suceder y me ponga las pilas para ir contando todo lo que ha pasado(he pensado) estos días.

Besos chocolateados y ojos brillantes para todos.

Saludos

Nuala

Sweet Dreams

Sweet Dreams He Wishes for the Cloths of Heaven

HAD I the heavens' embroidered cloths,
Enwrought with golden and silver light,
The blue and the dim and the dark cloths
Of night and light and the half-light,
I would spread the cloths under your feet:
But I, being poor, have only my dreams;
I have spread my dreams under your feet,
Tread softly because you tread on my dreams


W.B. Yeats

++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++++

"Si fuesen míos los paños bordados de los cielos,
tejidos con luz de oro y plata,
los paños azules, sombríos y oscuros
de la noche, la luz y el crepúsculo,
los tendería a tus pies.
Pero yo, siendo pobre, cuento sólo con mis sueños.
A tus pies los he tendido.
Pisa suave porque pisas mis sueños."


Por algún lado hay que empezar, o sea que empiezo por el principio. Por lo esencial. Por Yeats. :)

La mudanza ha sido farragosa pero ahora que ya está todo colocadito y lo he decorado, me parece que no ha quedado mal. Ahora sólo faltáis vosotros, compañeros de tripulación y sueños.

Podéis tomar posesión de vuestros aposentos a partir del 25 de diciembre (el mpfghrhh límite de artículos). Ponéos cómodos.

Éste es mi regalo de Navidad. El mejor regalo que me podéis hacer a mí es pasaros aunque sólo sea de vez en cuando, para contarme qué tal estáis. Que ahora ya no tenéis excusa. Y se os echa de menos a algunos. Mucho. :)

Hala, queda inaugurado este pantano. :D

Saludos, besos y felices fiestas a todos.

Nuala

PD: Amparada en la impunidad que me da el muérdago con el que he tapizado el techo y las fechas navideñas, no os libráis de un beso de tornillo ninguno. Vosotras tampoco. :D

A Daniel

No sé cuando entró en mi vida, ni cuando le vi por primera vez. Cuando intento hacer memoria lo primero que recuerdo es con unos 8 años subir por el portal y encontrar a un hombre sentado en rellano del tercero, que daba a una galería comercial, con un pequeño piano de plástico en las piernas, con un aspecto desolado. Era Daniel. Y el día que le conocí, su piano se había roto y no sabía como arreglarlo.
Daniel era ciego, y tenía unos preciosos ojos azules y unas delicadas manos blancas de pianista. Era alto y delgado y siempre llevaba un abrigo de lana y una boina. Y siempre fue un anciano. Nunca supe a ciencia cierta cuántos años tenía. Vivía con una hermana y un hermano de edad indefinida también. Gente modesta pero muy digna. Por lo que contaban, en sus tiempos habían sido gente adinerada, gente "con estudios" (me encanta esa expresión y lo que implica) y Daniel era un gran pianista. Nunca supe porque ninguno de ellos se casó, ni cómo se quedó ciego Daniel.
El día que le conocí, le llevé a casa para que mis padres arreglaran su piano (a esa edad los padres aún saben arreglar todas las cosas). Tras comprobar que esto era imposible, acabamos regalándole mi piano, traido de Inglaterra, e infinitamente mejor que el roto. Ahí se truncó mi carrera de pianista, que abandoné alegremente por la flauta, y empezó mi amistad con Daniel.
Todos los fines de semana, Daniel venía a nuestro portal, se sentaba en algún rellano y nos hacía un recital de un par de horas con su pianillo. Al tiempo que tocaba, tarareaba por lo bajini las canciones (en su mayor parte canciones populares gallegas tipo "oliñas veñen..." ) y lo acompasaba con golpecitos con los nudillos en el piano. Yo entendía perfectamente aquello puesto que la acústica del portal era estupenda y hacía que los instrumentos sonaran como en una catedral. Lo sé porque yo he dado algún recital con mi flauta también.:P
Curiosamente, ningún vecino se quejaba (unos santos, eso eran), y eran muchos los que formábamos parte de su ruta. Cuando acababa solía pasarse por las casas de algunos, le felicitábamos y le dabamos galletas, o una magdalena (le encantaba el dulce). También había quien le daba medicinas, otra de sus aficiones (aspirinas y cosas así). Todas las Navidades alguno le regalaba un piano nuevo.
Daniel nos conocía a todos por nuestra forma de andar y posiblemente por nuestro olor. Yo a veces hacía la prueba e intentaba pasar a su lado sin que me oyera, conteniendo la respiración. Pero nada, siempre me pillaba: Eres Fulanita, la hija de Mengana y Futano. Tenía una memoria asombrosa y sabía nuestra biografía (que nos iba sacando en cada encuentro, qué estudiábamos, cuántos años teníamos ya, etc.) No recuerdo cuando murió tampoco. Yo estaba fuera de casa, en la Universidad o en Londres, a saber.
Y hoy, no sé por qué, me he acordado de él. A lo mejor porque ya no suena el piano en ningún portal.

Saludos
Nuala

PD: Nadie muere del todo si le recuerdan; nadie vive del todo si le olvidan.

Posted: 6/6/2004; 1:38:45 AM